De palabra

Febrero 26, 2008

Aunque comparto con el concejal Galáctico de Colindres y a la postre, Secretario de Política Institucional del PSC-PSOE, Javi Incera que hablar de uno mismo en su propio blog es un ejercicio de egocentrismo o una sobrada de cuidado, he de confesar que hoy me he comprometido -por demanda popular- a dos cosas: La primera a contar que estoy haciendo y la segunda a actualizar todos los días (es una promesa sometida a termino, esto es, hasta que termine la campaña).

Como soy un tio de palabra, hay va la agenda para mañana:

1._ A las 10′30 h, entrevista en Altamira FM

2._ A las 12′00 h, visita con la Consejera de Educación del Gobierno de Cantabria al CP “El Castañal” de Selaya.

3._ A las 12′55 h, Intervención en Radio Santoña (Telefónica).

4._ A las 18′00 h, a grabar un programa a la cadena SER-Radio Santander.

5._ A las 19′30 h, me voy al Mitin de Elena Salgado y Lola Gorostiaga en Colindres.

El primer post, es breve y va como referencia obligada al debate presidencial: Subjetivamente, tengo clarisimo quien gano el debate, pero si me pongo a evaluarlo en términos objetivos, no me gusto ninguno de los dos (ZP, es mucho mejor de lo que demostró ayer). Supongo que cuando la gente no tiene un ganador claro -ni un perdedor- es porque no gano ninguno. La segunda de las conclusiones que saque, fue que Don Mariano,al margen de no proponer nada (El presidente defendió su gestión como le correspondía y como mejor muestra de lo que va a seguir haciendo que ya  lo saben los Españoles) se parece demasiado a su guiñol, lo que le hace parecer ridículo (y no comento nada de la redacción de niño de primaria del final del debate).

Sean buenos. Antonio.


Botella al mar para el Dios de las palabras

Agosto 29, 2007

 A mis doce años de edad estuve a punto de ser atropellado por una bicicleta. Un señor cura que pasaba me salvó con un grito: Cuidado! El ciclista cayó a tierra. El señor cura, sin detenerse, me dijo: Ya vio lo que es el poder de la palabra? Ese día lo supe. Ahora sabemos, ademas, que los mayas lo sabían desde los tiempos de Cristo, y con tanto rigor, que tenían un dios especial para las palabras.
Nunca como hoy ha sido tan grande ese poder. La humanidad entrará en el tercer milenio bajo el imperio de las palabras. No es cierto que la imagen esté desplazándolas ni que pueda extinguirlas. Al contrario, está potenciándolas: nunca hubo en el mundo tantas palabras con tanto alcance, autoridad y albedrío como en la inmensa Babel de la vida actual. Palabras inventadas, maltratadas o sacralizadas por la prensa, por los libros desechables, por los carteles de publicidad; habladas y cantadas por la radio, la televisión, el cine, el teléfono, los altavoces públicos; gritadas a brocha gorda en las paredes de la calle o susurradas al oído en las penumbras del amor.
No: el gran derrotado es el silencio. Las cosas tienen ahora tantos nombres en tantas lenguas que ya no es fácil saber como se llaman en ninguna. Los idiomas se dispersan sueltos de madrina, se mezclan y confunden, disparados hacia el destino ineluctable de un lenguaje global.


La lengua española tiene que prepararse para un ciclo grande en ese porvenir sin fronteras. Es un derecho histórico. No por su prepotencia económica, como otras lenguas hasta hoy, sino por su vitalidad, su dinámica creativa, su vasta experiencia cultural, su rapidez y su fuerza de expansión, en un ámbito propio de diecinueve millones de kilómetros cuadrados y cuatrocientos millones de hablantes al terminar este siglo. Con razón un maestro de letras hispánicas en los Estados Unidos ha dicho que sus horas de clase se le van en servir de intérprete entre latinoamericanos de distintos países. Llama la atención que el verbo pasar tenga cincuenta y cuatro significados, mientras en la república del Ecuador tienen ciento cinco nombres para el órgano sexual masculino, y en cambio la palabra condoliente, que se explica por sí sola, y que tanta falta nos hace, aun no se ha inventado. A un joven periodista francés lo deslumbran los hallazgos poéticos que encuentra a cada paso en nuestra vida doméstica. Que un niño desvelado por el balido intermitente y triste de un cordero, dijo: “Parece un faro”. Que una vivandera de la Guajira colombiana rechazo un cocimiento de toronjil porque le supo a Viernes Santo. Que Don Sebastián de Covarrubias, en su diccionario memorable, nos dejo escrito de su puño y letra que el amarillo es el color de los enamorados. ¿Cuántas veces no hemos probado nosotros mismos un café que sabe a ventana, un pan que sabe a rincón, una cereza que sabe a beso?
Son pruebas al canto de la inteligencia de una lengua que desde hace tiempos no cabe en su pellejo. Pero nuestra contribución no debería ser la de meterla en cintura, sino al contrario, liberarla de sus fierros normativos para que entre en el siglo veintiuno como Pedro por su casa.En ese sentido, me atrevería a sugerir ante esta sabia audiencia que simplifiquemos la gramática antes de que la gramática termine por simplificarnos a nosotros. Humanicemos sus leyes, aprendamos de las lenguas indígenas a las que tanto debemos lo mucho que tienen todavía para enseñarnos y enriquecernos, asimilemos pronto y bien los neologismos técnicos y científicos antes de que se nos infiltren sin digerir, negociemos de buen corazón con los gerundios bárbaros, los ques endémicos, el dequeísmo parasitario, y devolvamos al subjuntivo presente el esplendor de sus esdrújulas: váyamos en vez de vayamos, cántemos en vez de cantemos, o el armonioso muéramos en vez del siniestro muramos. Jubilemos la ortografía, terror del ser humano desde la cuna: enterremos las haches rupestres, firmemos un tratado de límites entre la ge y jota, y pongamos más uso de razón en los acentos escritos, que al fin y al cabo nadie ha de leer lagrima donde diga lágrima ni confundirá revolver con revólver. Y que de nuestra be de burro y nuestra ve de vaca, que los abuelos españoles nos trajeron como si fueran dos y siempre sobra una?
Son preguntas al azar, por supuesto, como botellas arrojadas a la mar con la esperanza de que les lleguen al dios de las palabras. A no ser que por estas osadías y desatinos, tanto él como todos nosotros terminemos por lamentar, con razón y derecho, que no me hubiera atropellado a tiempo aquella bicicleta providencial de mis doce años.GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

(PREMIO NOBEL DE LITERATURA)

. La Jornada.México, 8 de Abril de 1997


Gallifantes para todos

Junio 14, 2007

Llega la hora de constituir los ayuntamientos para esta legislatura 2007-2011 y de repente a uno ya solo le quedan ojos para Selaya.

Ya que lo he citado, dire que la constitución del Ayuntamiento de Selaya, será este Sabado 16 de Junio a las 12′00 a.m. y por supuesto, y no es porque el acto sea público, sino porque nos hara a todos especial ilusión, estais todos invitados.

Pero no es esta la cuestión que me ha llevado a escribir este “post” sino que el tema de fondo es la Ludoteca de Selaya para este 2007.

Celebro el acuerdo -un año más- entre la Dirección General de Servicios Sociales (Consejeria de Sanidad) , la Dirección General de la Mujer (Consejeria de Vicepresidencia) y el Ayuntamiento de Selaya para desarrollar este verano en el municipio, un Servicio de Ludoteca para los niños de 3 a 9 años.

La iniciativa no es novedosa (de hecho, en su origen nacio como iniciativa privada por las chicas del pueblo, luego asumida por la administración) pero si muy necesaria, y seria injusto no reconocer el acierto de su programación.

La parte que me “estimula” menos es el precio de inscripción: 50Euros/mes para los niños empadronados y 70 para los no empadronados.

El citado precio, no es un impuesto, sino  que es una Tasa, esto es, el precio que nos cobra la Administración por usar un servicio público y viene regulado por Ordenanza Municipal.

La verdad, siendo racionales, no podemos decir que es prohibitivo (60 horas al mes, 50 €uros), a menos de un Euro la hora.

Pero siendo justos, no estoy seguro de que todos los padres puedan permitirse ese desembolso, y pienso especialmente en aquellos más jovenes, donde la hipoteca y los gastos corrientes pesan mucho en el ajustado presupuesto familiar, y donde cualquier pequeño imprevisto “se nota”. En resumen, seria una lastima que por tan poco dinero, algun niño/ niña de Selaya se quedara sin ir.

Seria una lastima, porque el montante total recaudado por el Ayuntamiento con esta Cofinanciación del servico, asciende solo a la ridicula cantidad de 1750 €uros( 35 plazas, a 50€ la unidad). Vamos, que en ocasiones quedar bien es solo cuestión de voluntad, y una cantidad asi, es perfectamente asumible por el ayuntamiento.

No es que sea “puntillista” (los que me conocen saben que mimo los detalles, pero no me gusta “sacarle punta” a todo), solo creo que por tan ridicula cantidad, el servicio deberia ser gratis, siendo asumido ese coste por el Ayuntamiento.

Los más fans de la pagina, pondran el grito en el cielo preguntando que si para mi “el privilegio de unos pocos niños debe ser pagado por todos”, y antes de que lo hagan, les doy la respuesta: SI, de manera contundente.

Si, porque en Educación y desarrollo no se escatima, que esos “privilegiados” son el futuro y me parece importante que tengan un desarrollo ludico-educativo adecuado. Si porque a esta Cibergeneración es a la que mas falta le hace jugar con jugetes y otros niños, para desarrollar sus habilidades sociales y capacidades, y Si!, porque una de las propuestas del PSOE de Selaya en el programa Electoral’07, era la gratuidad de la Educación (no solo de libros de texto, sino tambien de materiales y la Educación No formal) y nos parece un desproposito no estar más cerca de ella por 1750 miseros Euros.

Este que escribe, todavia no es concejal, pero promete que cuando lo sea, luchara y dara la murga para que la Ludoteca 2008 sea gratuita. Es de recibo.

Sin otra, me voy a jugar al corro de la patata. Nos vemos en la Calle. Un abrazo. Antonio.

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