Con el Puñetero en alto

Septiembre 10, 2009

Como secreto les diré que este Septiembre he asumido algunos auto-compromisos entre ellos, el de hacer deporte este invierno. Y hoy, sobrado de gallardía como de costumbre, me he puesto con ello.

Y es que después de correr 5 km en la “ronda del colesterol”, he llegado a casa buscando los pulmones (sospechaba que algo así sucedería..) y me he dejado caer en el sofá delante del televisor sin fuerzas para cambiar.

En los últimos días había escuchado muchas bastantes criticas al “Plan E” por “el despilfarro que hace ZP con la colocación de los carteles” (obligatorios al pie de cada obra).  Se que la critica es un tanto insulsa pero me parecía curiosa y no casual, la repetición monocorde del argumento.

Hasta que esta mañana alguien me ha aclarado que el comentario fue realizado en el nuevo programa de Risto Mejide.  Bien. Solucionado el intringulis.  Para Risto y quien este dispuesto a seguirle, los fabricantes de carteles no tienen derecho a vivir. Solo era eso. En fin…

Pero es que mientras agonizaba en el salón, el susodicho personaje se ha colado en mi casa por el hueco de la TV.  Me van a permitir que sea castizo a la nueva usanza pero “es que me he quedado flipao“. Me preocupa seriamente que alguien como él -que no ha trabajado en su vida- pueda tener un programa de televisión. Y digo bien, porque ofender y provocar, es un arte. Sus Señorias en el parlamento -y fuera de él-  amen de otras muchas cosas, lo hacen casi siempre con más gracia y ahí reside el arte.

Cierto es que la polémica vende. Ahí esta el millonario -a costa del insulto facil- de Federiquito Jimenez . Pero hasta en el caso del  “taliban de sacristía”, he de reconocer -con dolor de mi corazón- que el “jodío” tenía gracia.

Y es que no ofende quien quiere, sino quien puede y en ninguno de estos dos casos se encuentra Risto. Así todo, desde este blog, le deseamos lo mejor y que la polémica llegue a darle muchas publicidades y réditos comerciales.

En ese momento, me he sentido como los dirigentes de cierto partido político… y  es que he deseado con todo mi ser -cobijado por la intimidad domestica-  extender el brazo y tomar el mando, ¡que es lo que hace falta aquí! (sobreentiendase bien, “a distancia”). Pero no, lejos de cambiar, he preferido levantar los  puños y estirarme.

Sospecho que este gesto haya podido ofender a algunos y lo consideren reminiscencias del pasado. Que le vamos a hacer, cuando uno se vuelve amante de lo fácil, conservador y sedentario, la vuelta al dinamismo hace que se le agarroten los músculos y nos duela el estirarlos. Pero insisto, por anacrónico que sea, es necesario y muy conveniente.

Por otra parte -y cambiando de tercio-, no llego a entender el debate que se ha suscitado tras el mitin de Rodiezmo. ¿Que porque los de izquierdas levantan el puño sin avergonzarse y no pueden extender el brazo sin rubor los de derechas, aunque lo deseen?. Fácil. Como díria el Presidente, “por lo que representa”.

El puño en alto es un canto -como la propia Internacional- a la unión de los pueblos de la tierra, a la solidaridad internacional entre las personas, a la no discriminación y a la igualdad.

El brazo extendido -independientemente del color del puño de la camisa-, es la representación de la diferencia: De los prejuicios raciales, de la supremacía de mi territorio porque es el de la raza superior,  de lo arío, de lo puro, de lo que es mío y sobre todo del “tú eres diferente y por eso inferior”.

Si alguien cree que en este mundo Globalizado abogar por la unión  entre diferentes es “tan retrogrado” como el brazo extendido abogar por la unión de los iguales contra los diferentes, sencillamente se ha equivocado de planeta (o de siglo).

Ya siento haber tenido que hablar de cosas o personas tan desagradables, pero hoy ha salido así y eso que de inicio, mi reflexión del día, iba dirigida a los lectores más adictos a las redes sociales. Y es que siempre existe un debate sobre cual es mejor, si el Tuenti o Facebook. Hay quien dice que el Tuenti tiene más cuota de mercado en España por la barrera del idioma. Yo -hasta hace unos meses más adicto al tuenti- siempre había establecido la barrera en una cuestión de edad. Mis amigos más jovenes usan más el tuenti y los de más edad, usan más el facebook.  A unos les gusta más lo visual, a otros les transmite más el texto. Lo que esta claro -y no por lo de la hetaira arrepentida- es que hoy , sino lo habían hecho antes con el cambio de formato,  los editores de tuenti, nos han dado la respuesta: Han instalado el Chat. Aunque perjuren que jamás han visitado una pagina de facebook. Pero las reflexiones ciberneticas las dejaremos -como esta prometido- para el post numero 100, que por si no lo saben,es el siguiente (estoy calentando motores,jeje).

Hagan deporte, sean buenos y sobre todo, felices.

Chauu-Chauuuuuu

Antonio.


Reflexiones “Post” electorales

Junio 21, 2009

Han pasado dos semanas -exactas- desde la última cita electoral. Todavía pendientes de confirmar cuanto modificara el voto extranjero los resultados provisionales, ya hemos escuchado todos los análisis posibles a la luz del día y de la noche.

Como síntesis de todos ellos  diré, que se ha  cambiado el tradicional “y tú más” o “y yo menos” del día a día -que es una de las cosas que más detesto de la política-, por el no menos tradicional “y yo más” o “y tú menos” de la lectura de los resultados electorales.

Lejos del tradicional análisis electoral que se practica en este blog después de cada cita con las urnas, esta vez variare la formula y lanzare solo un par de reflexiones. Siempre me ha fascinado el sistema político británico . Los Ingleses , no tienen constitución escrita, puesto que el Bill of Rights, el Habeas Corpus amendment Act o el Act of Settlement  no pueden considerarse una constitución como en la Europa continental  la conocemos. A tal punto llegan, que si el Parlamento decidiera poner de patitas en la calle a la Reina, o si a esta se le pasara por la cabeza hacer lo mismo con el Parlamento, no tendrían ningún impedimento legal.

Lo más sorprendente  de todo  es que no hay actos inconstitucionales o anticonstitucionales. Todo lo que aprueba el Parlamento es Constitucional. Y además,no hay necesidad de que los haya. Y es que los británicos, se han dotado de algo inmaterial que denominan “Espíritu Constitucional” y que les hace transigir en los grandes asuntos de Estado y aceptar las decisiones soberanas que emanan del Parlamento. Es lo que tiene una democracia madura y de más de 200 años. ¿Que harían en este sistema los abanderados del anti:  Estatut, el Matrimonio Homosexual o el Aborto Libre?.

Puestos en antecedentes, en estas elecciones, el pueblo Británico nos ha vuelto a dar una lección de su “altura moral” y de su “sentido constitucional”. Ante la presunta sospecha de mala utilización de fondos públicos por parte de sus Señorías, han castigado al partido en el Poder -los Laboristas- y por tanto encargado de vigilar su correcta aplicación, a la tercera posición.

En la Europa de las “Velinas”, aun lejos de la severidad británica,  los desmanes políticos, también se castigan con una bajada en votos y popularidad. Y sin embargo en España, una imputación judicial  supone un incremento electoral que hace sonreír a más de un canalla como si estrenara traje y zapatos nuevos. O puede que sea eso..

Y es que la gente sabe de cine y no de política. En cualquier película a los cinco minutos -por la pinta y los modos- todos sabemos quien es el malo y sin embargo en política, a pesar de la pinta y los modos de fulleros, les votamos y nos fingimos sorprendidos llegado el momento del vuelo del “Milano” (marca registrada).

Pd: Hoy actualizo mi lista de enlaces con los blogs de  Lucía Rábago, Zara Ursuguía -con lo que casi toda la CER de JSC ya es 2.0-, Sergio Cabeza,Pepe Guerrero y Mónica Carazo.

Seanme buenos y sobre todo felices.

Antonio.


Resultado de las Elecciones Europeas

Junio 7, 2009

Como siempre, a las grandes citas llego sin dormir. La hiperactividad mental que no me da descanso.  En esta ocasión he aprovechado para reflexionar, actualizar este blog y para leer  -buena parte de-  todos los periódicos nacionales actualizados en la web.

No he podido evitar acordarme de las palabras de Víctor Hugo al decir que algún día “los Estado Unidos de America y los Estados Unidos de Europa, se darán la mano” al leer los sucesos de Perú. El nepotismo del presidente Alan García al decir que “400 indios (nótense los tintes racistas y despectivos del termino) no pueden oponerse al progreso de una nación” me recordó que latinoamérica es fiel heredera de lo “mejorcito” de la historia política patria: Corrupción, caciquismo o golpismo son solo algunos de los tics heredados por los popes de las democracias bananeras sudamericanas.

Y es que los lideres sudamericanos, tan generosos en retórica barata y principios de cartón piedra y tan colmados de titulaciones compradas en universidades Norteamericanas, quizá debieran recordar de cuando en cuando alguna de sus soflamas mitineras que hacen -mínimamente habitable- el estado de derecho, como aquella que reza que  “la democracia no es la imposición de un bloque mayoritario frente a otro, sino el respeto escrupuloso de los respetos de las minorias“. Se que habitualmente soy de sal fina, pero hay cosas que me enervan.

De entrada -y volviendo a Víctor Hugo- se de unos, que mientra no cambie el percal de sus lideres, no llegan. Pero… ¿Y Europa?. Inevitablemente se me vienen a la cabeza las palabras de Leire Pajin respecto a lo histórico de la Presidencia Europea de ZP, y las doy por buenas, aun quedando mucho por construir.

Ya superada la jornada de reflexión y sin necesidad de pedir el voto -pues todos y todas saben cual promulgo activamente-  creo que puedo hacer el primer análisis electoral.

En estas elecciones -comparativa comunitaria- hemos dejado de construir Europa. Los discursos políticos se han alejado de las claves de construcción, para centrarse en “pataletas” domesticas o en pronunciamientos sobre la necesidad de la gran alianza europea  (euroescépticos vs. euroconvencidos).

Y es que como tónica general -salvando la vida sentimental de los candidatos catalanes- hemos dejado de hablar de la necesidad de construir una gran Unión. De lo superfluo de un instrumento normativo refrendado por todos (llámese tratado o constitución). Los buenos trapecistas saltan sin red. Y es que es el momento de las instituciones. Es el momento de dar un paso al frente y ceder de forma real  soberanía al parlamento europeo y de hacer desaparecer la Comisión. Llego la traumática hora crear una Presidencia permanente  para toda la unión que responda a la libre competencia electoral y a la necesaria contraposición de bloques ideológicos.

Necesitábamos más que nunca hablar de un Ejercito comunitario y de una política de defensa común que extienda nuestros valores antimilitaristas en el orden internacional (“Si vis pacen, para bellum”, Si quieres la paz, prepara la guerra) o de una política energética y de infraestructuras común que vertebre los territorios,  y satisfaga  las necesidades de empresas y ciudadanos

Y sobre todo,necesitamos unas instituciones que apuesten de forma decidida por lo que es  la autentica clave de la construcción de una gran Unión: homogeneizar la Eurocultura. Debemos dejar atrás estigmas impuestos por la derecha como el “pedigüeñismo” o la lectura en clave nacional.  La alianza no se puede medir en clave de réditos nacionales derivados de cada negociación, mal que les pese a algunos. Debemos poner en solfa, dentro de la diversidad, los valores de la cultura Europea. Es más lo que compartimos, que lo que nos separa. Y es que el respeto a los demás, el entendimiento entre diferentes, la primacía de  la política social o medioambiental y el humanismo -de la raíz que quieran- son lo que nos diferencia del resto del planeta.

Y es que sobre todo hemos dejado de construir Europa, porque más allá de que se hayan apropiado de ella los que la ven como más o menos fondos para mi territorio, más o menos  mercado o más o menos líneas en un texto para todos… ha dejado de importarnos a los ciudadanos -auténticos constructores de esta utopía-. Y en este contexto de absentismo electoral, solo ganan los alicortos egocéntricos antes citados o los extremos, los de la raza pura, el RH y el encefalograma plano,  o los de suprimir el registro de la propiedad para crear un registro de “cositas”.

Hagámonos todos hoy un favor, y sino vamos a construir más Europa, vayamos a votar para que no destruyan y no nos quiten el Sueño que tuvimos. Si de Gasperi levantara la cabeza… seguiría pensando que Víctor Hugo tenía razón. Todavía podemos. El poder de un voto.