Como secreto les diré que este Septiembre he asumido algunos auto-compromisos entre ellos, el de hacer deporte este invierno. Y hoy, sobrado de gallardía como de costumbre, me he puesto con ello.
Y es que después de correr 5 km en la “ronda del colesterol”, he llegado a casa buscando los pulmones (sospechaba que algo así sucedería..) y me he dejado caer en el sofá delante del televisor sin fuerzas para cambiar.
En los últimos días había escuchado muchas bastantes criticas al “Plan E” por “el despilfarro que hace ZP con la colocación de los carteles” (obligatorios al pie de cada obra). Se que la critica es un tanto insulsa pero me parecía curiosa y no casual, la repetición monocorde del argumento.
Hasta que esta mañana alguien me ha aclarado que el comentario fue realizado en el nuevo programa de Risto Mejide. Bien. Solucionado el intringulis. Para Risto y quien este dispuesto a seguirle, los fabricantes de carteles no tienen derecho a vivir. Solo era eso. En fin…
Pero es que mientras agonizaba en el salón, el susodicho personaje se ha colado en mi casa por el hueco de la TV. Me van a permitir que sea castizo a la nueva usanza pero “es que me he quedado flipao“. Me preocupa seriamente que alguien como él -que no ha trabajado en su vida- pueda tener un programa de televisión. Y digo bien, porque ofender y provocar, es un arte. Sus Señorias en el parlamento -y fuera de él- amen de otras muchas cosas, lo hacen casi siempre con más gracia y ahí reside el arte.
Cierto es que la polémica vende. Ahí esta el millonario -a costa del insulto facil- de Federiquito Jimenez . Pero hasta en el caso del “taliban de sacristía”, he de reconocer -con dolor de mi corazón- que el “jodío” tenía gracia.
Y es que no ofende quien quiere, sino quien puede y en ninguno de estos dos casos se encuentra Risto. Así todo, desde este blog, le deseamos lo mejor y que la polémica llegue a darle muchas publicidades y réditos comerciales.
En ese momento, me he sentido como los dirigentes de cierto partido político… y es que he deseado con todo mi ser -cobijado por la intimidad domestica- extender el brazo y tomar el mando, ¡que es lo que hace falta aquí! (sobreentiendase bien, “a distancia”). Pero no, lejos de cambiar, he preferido levantar los puños y estirarme.
Sospecho que este gesto haya podido ofender a algunos y lo consideren reminiscencias del pasado. Que le vamos a hacer, cuando uno se vuelve amante de lo fácil, conservador y sedentario, la vuelta al dinamismo hace que se le agarroten los músculos y nos duela el estirarlos. Pero insisto, por anacrónico que sea, es necesario y muy conveniente.
Por otra parte -y cambiando de tercio-, no llego a entender el debate que se ha suscitado tras el mitin de Rodiezmo. ¿Que porque los de izquierdas levantan el puño sin avergonzarse y no pueden extender el brazo sin rubor los de derechas, aunque lo deseen?. Fácil. Como díria el Presidente, “por lo que representa”.
El puño en alto es un canto -como la propia Internacional- a la unión de los pueblos de la tierra, a la solidaridad internacional entre las personas, a la no discriminación y a la igualdad.
El brazo extendido -independientemente del color del puño de la camisa-, es la representación de la diferencia: De los prejuicios raciales, de la supremacía de mi territorio porque es el de la raza superior, de lo arío, de lo puro, de lo que es mío y sobre todo del “tú eres diferente y por eso inferior”.
Si alguien cree que en este mundo Globalizado abogar por la unión entre diferentes es “tan retrogrado” como el brazo extendido abogar por la unión de los iguales contra los diferentes, sencillamente se ha equivocado de planeta (o de siglo).
Ya siento haber tenido que hablar de cosas o personas tan desagradables, pero hoy ha salido así y eso que de inicio, mi reflexión del día, iba dirigida a los lectores más adictos a las redes sociales. Y es que siempre existe un debate sobre cual es mejor, si el Tuenti o Facebook. Hay quien dice que el Tuenti tiene más cuota de mercado en España por la barrera del idioma. Yo -hasta hace unos meses más adicto al tuenti- siempre había establecido la barrera en una cuestión de edad. Mis amigos más jovenes usan más el tuenti y los de más edad, usan más el facebook. A unos les gusta más lo visual, a otros les transmite más el texto. Lo que esta claro -y no por lo de la hetaira arrepentida- es que hoy , sino lo habían hecho antes con el cambio de formato, los editores de tuenti, nos han dado la respuesta: Han instalado el Chat. Aunque perjuren que jamás han visitado una pagina de facebook. Pero las reflexiones ciberneticas las dejaremos -como esta prometido- para el post numero 100, que por si no lo saben,es el siguiente (estoy calentando motores,jeje).
Hagan deporte, sean buenos y sobre todo, felices.
Chauu-Chauuuuuu
Antonio.
Escrito por antoniobezanilla
Escrito por antoniobezanilla
Escrito por antoniobezanilla 

