El Balneario

Abril 24, 2008

Es mucha la gente que sabe desde hace tiempo que el Ayuntamiento de Santander quiere convertir la ciudad en un Balneario. La verdad, lo respeto pues esta idea ha superado una y otra vez el corte democrático que le marcan las urnas pero exijo el mismo respeto para los que no estamos en edad de frecuentarlos.

Y es que no llego a entender porque Iñigo de la Serna odia tanto a los jóvenes de Cantabria y de Santander en particular. Me parecen enfermizos sus intentos por evitar a toda costa que no tengamos Viviendas de Protección Oficial (VPO) en la remonta con el grave problema de acceso a este bien. Podría llegar a entenderlo -como acción aislada- puesto que lo hace el Gobierno de España, administración regida por un ideario político distinto, pero entonces no entendería porque no podemos escuchar conciertos en acústico en los locales Santanderinos, porque carece de una Política de Juventud sería y real alejada del concepto de gestión del ocio para niños o porque se empeña en destruir el Summer Festival.

La verdad es que la noticia ya no sorprende a nadie que conozca el percal de los dirigentes del PP, que solo se preocupan de los problemas e inquietudes de los jóvenes en Campaña electoral para después sacarlo de su agenda, pero el hecho de limitar a un día el desarrollo del Summer Festival (frente a los 3 de antaño) e invertir en su desarrollo unos escasos 50.000 Euros (frente a los 245.000 Euros de 2006) me parecen toda una provocación y un insulto a los jovenes cantabros. Ni que decir tiene que hace tiempo que dejamos de pretender competir con los festivales del Norte de España pero es que esto no lo deja ni en la categoría de minifestival.

Porque va siendo hora de poner las cartas boca arriba: En casi un año de Gestión, Iñigo no ha sido capaz de hacer NADA salvo polémicas artificiales para enarbolar la bandera del victimismo, publireportajes (unas 5 fotos diarias en diferentes secciones del periódico) y tirar balones fuera ante los graves problemas de la ciudad: Derrumbamientos, falta de aparcamiento, mala prestación de los servicios básicos (agua) -y eso que había cambiado todas las aceras de la ciudad las canalizaciones de agua de la ciudad antes de las elecciones-.
Que le vamos a hacer si el chico nos salió modelo y no vale para esto de la política. Quien me iba a decir que algún día echaría de menos al fascistoide Piñeiro. Manda huevos.