A la caida de un gran imperio, siempre le precede una relajación de las costumbres, un aumento del individualismo y del hedonismo, el declive institucional y una proliferación de nuevas formas de espiritualidad. Así fue en Roma y esta idea se baraja en el entrelineado de “El declive del imperio Americano” (director Denys Arcand, 1986).
Michel Houellebecq en su último libro (“La posibilidad de una isla“, Alfaguara 2005) tambien reflexiona sobre la aparición de nuevas formas de espiritualidad en la descomposición social de los albores del s.XXI, por causa de la consolidación del modelo de vida de los “kids” eternos. Así compara a los Elohim -secta protagonista de la trama- con el movimiento Ecologista. Y es que para el autor frances, ambas religiones encontraban su fuerza en la negación de la propia esencia de lo humano (el paso del tiempo, la lucha del hombre contra la naturaleza) y ofertan a cambio un eterno anhelo (la juventud imperecedera, la convivencia en Estado de naturaleza). Una nueva forma de cubrir el vacio espiritual.
Dicho esto dire que quien suscribe paga “religiosamente” desde hace 4 años su cuota a una organización ecologista de corte internacional que no acepta dinero de empresas ni de gobiernos y lucha por la paz, la no proliferación armamentistica y la preservación del medio ambiente.
Esto es, tengo conciencia ecologica, o quiero tenerla: Me importa el desarrollo sostenible, la preservación del medio y la dignidad de los animales (incluyendo aquí a los humanos).
Creo en el ecologismo pero no como un todo absoluto o como una nueva forma de religión (soy demasiado racional para la religiosidad, aunque viendo algunos comportamientos, sospecho que Houellebecq tiene razón…).
No he adelantado esto para justificarme -no lo creo necesario- ni tan siquiera para evidenciar contradicción alguna -no la encuentro en mi fuero interno- por mi gusto por los espectaculos taurinos. Me parece un autentico desproposito la destrucción de la Selva amazonica -pulmón del planeta-, la caza hasta la extinción de las ballenas (especies no preservables en cautividad) o la proliferación de armas o energía nuclear (que pueden destruir el planeta en un instante y tienen ese “pequeño” handicap de la gestión de sus residuos..).
Me parece tambien un desproposito la oposición a la instalación de los molinos eolicos en Cantabria (energía verde, impacto ambiental retornable…pero es que el verde que preocupa a los Señores del PP es otro, no tan paisajistico…pero eso es harina de otro costal…) y la proliferación de “Grupos de odio” Antitaurinos en las redes sociales.
Mucho se ha escrito y debatido a favor y en contra de los toros. Los hay de corte exquisito. Hay páginas de Antitaurinos y organizaciones en defensa de los derechos de los animales respetuosas con las opiniones de los demás y coherentes con sus propios postulados, pero de un tiempo a esta parte, se prodigan los faltones de toda la vida.
Me confieso taurino de pro, y sin embargo estoy en desacuerdo con algunos de los argumentos que se dan para defender su practica. No me parece justificable el esgrimir -por cierto que sea- el que “sino se criara el toro de lidia para la fiesta, la especie se extinguiria”. Creo que es un argumento muy pobre ya que no existe una verdadera vocación altruista pro-conservación del toro: Detrás hay un redito economico.
Tampoco estoy de acuerdo en que “los toros gozan las suertes de un Dios hasta el momento de su salida a al plaza mientras que las vacas -que nos comemos- viven hacinadas, engordadas artificialmente en pro de un beneficio rapido”. No creo que eso le de más diginidad al toro.
Creo en la existencia de la tauromaquia como arte. Encuentro su justificación en ese ballet salvaje que supone el paso de los lances en el ruedo. No creo que haga falta más.
Es cierto que el Animal sufre. Todos los seres vivos nacemos para y vivimos sufriendo. Quizá los animales sufran menos, dada su falta de raciocinio (digo solo quizá, que no soy Sanchez Dragó…). Recuerdo el proyecto Gran Simio (del que fui y soy un entusiasta) y sus debates parlamentarios. El argumento que más me impresiono, fue que de llevarse a cabo la reforma legislativa del Código Penal, ” habria animales que gozarían de mas protección juridico penal que muchas personas….“
———————————————————————————–
(Una vez finalizada la redacción del post, y debido a su gran extensión, he preferido públicarlo en dos partes. Dejo programada para mañana la segunda parte).
Antonio.
Escrito por antoniobezanilla
Escrito por antoniobezanilla
Escrito por antoniobezanilla 

